¿Qué es la vigorexia? Síntomas y tratamiento

La vigorexia, conocida también como dismorfia muscular o complejo de Adonis, se trata de un trastorno a través del cual el paciente sufre una alteración de su imagen corporal y tiene una preocupación excesiva por su cuerpo.

La principal característica del paciente con este tipo de trastorno psicológico se centra en la focalización de manera enfermiza en intentar ganar masa muscular, teniendo este una imagen distorsionada de su cuerpo. Se ven a sí mismos como individuos débiles y sin masa muscular, lo que provoca que destinen muchas horas al gimnasio y a la dieta.

De esta forma, el trastorno incide directamente en la conducta alimentaria y en sus hábitos de vida, por lo que puede descuidar aspectos de ésta y abandonar relaciones sociales por dedicar todo su tiempo a entrenar.

Además, esta preocupación por la apariencia, acompañada de comportamientos repetitivos incontrolables, les puede llegar a provocar malestar y disfunción social; incluso puede asociarse a la ideación y comportamiento suicida.

En cuanto a las causas que provocan este tipo de trastorno, pueden llegar a estar asociadas a problemas fisiológicos o emocionales que, normalmente, están relacionados con el entorno del afectado.

Generalmente, esta afecta a más hombres que mujeres ya que en la actualidad el 80% de los casos pertenecen al género masculino. De modo que son más habituales los casos, mayoritariamente, en hombres jóvenes con edades comprendidas entre los 18 y los 35 años. En España se estima que 1 de cada 2.000 hombres la padecen y alrededor del 5% de los usuarios son habituales en los gimnasios.

Por otro lado, hay que destacar que la comunidad médica internacional no la reconoce como enfermedad, ya que no se conoce la etiología.

Causas

Anteriormente hemos mencionado algunas de las posibles causas de la vigorexia, pero es conveniente resaltar que este tipo de trastorno tiene raíces culturales y que se ha agudizado más en las últimas décadas debido a los estereotipos que se han ido creando con los medios de comunicación y las redes sociales.

Se sabe que las personas que suelen sufrir esta alteración siguen una especie de patrón, ya que son individuos que tienen problemas de autoestima, tienden a la timidez e introversión y tienen rasgos perfeccionistas. Sumado a esto, y tras realizar estudios neuropsicológicos, se han percibido alteraciones en los niveles de serotonina.

Síntomas de la vigorexia

Los síntomas que puede presentar una persona con vigorexia pueden ser los siguientes:

  • Excesiva preocupación por su cuerpo, analizando regularmente su peso, los músculos y cantidad de grasa
  • Alteración de la imagen corporal
  • Obsesión con la dieta
  • Hacer ejercicio de manera compulsiva
  • Destinarle un tiempo excesivo a actividades para ganar masa muscular, apartando otras
  • Pensamientos intrusivos y obsesivos sobre el físico

Consecuencias

Las consecuencias de sufrir este tipo de trastorno de dismorfia muscular pueden tener repercusiones tanto a nivel físico como psicológico. Debido a la distorsión, el individuo suele tender al consumo de sustancias, ingesta de proteínas excesiva y sobrecarga de ejercicios, entre otras.

De este modo, esto puede provocar disfunción eréctil, acné, alteraciones inmunológicas, atrofia testicular, riesgos cardiovasculares, lesiones hepáticas, alteraciones renales, retención de líquidos, problemas óseos y articulares, alteraciones metabólicas, etc.

A nivel psíquico, el afectado suele padecer ansiedad, depresión o hipomanía. Además, presentan cambios en su comportamiento, como puede ser el aumento de la agresividad.

Tratamiento de la vigorexia

Los tratamientos para este tipo de pacientes pueden ser variados en función de las cualidades y características que presenta el individuo. En algunos casos, es tan grave que tienen que recurrir a fármacos antidepresivos para controlar los síntomas obsesivo-compulsivos y reducir los síntomas dismórficos.

Sin embargo, la toma de fármacos no es suficiente y en algunos casos no es necesaria. Independientemente de si el paciente recibe tratamiento farmacológico o no, lo fundamental es realizar una terapia cognitivo-conductual para ayudar al paciente a controlar los pensamientos recurrentes y buscar la raíz del problema.

Los objetivos principales cuando se realiza este tipo de tratamiento son:

  • Modificar la percepción equivocada que tiene el afectado de su cuerpo
  • Aumentar la autoestima
  • Acabar con las obsesiones
  • Combatir el perfeccionismo

En Psicología y Bienestar tratamos problemas alimentarios y otros trastornos mediante terapias individuales especializadas, tanto presenciales como online. Si desea más información, no dude en ponerse en contacto con nosotros. Puede rellenar este formulario y nos pondremos en contacto lo antes posible.

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