Una separación o divorcio supone un cambio importante para toda la familia. Cuando hay hijos, es habitual que los padres se pregunten cómo comunicarles la decisión, qué consecuencias puede tener para ellos o cómo ayudarles a adaptarse a la nueva situación.
Sobre estas cuestiones ha hablado recientemente Íñigo Estaún, psicólogo de Psicología y Bienestar, en una entrevista publicada en elDiario.es, centrada en el impacto que puede tener el divorcio de los padres en los niños y en la importancia de acompañarlos adecuadamente durante este proceso.
Una de las principales ideas que plantea Íñigo en la entrevista es que existe una diferencia importante entre cómo viven la separación los adultos y cómo pueden experimentarla los hijos.
Los padres, generalmente, han tenido tiempo para pensar en la decisión, anticipar los cambios y comenzar a organizar cómo será su nueva vida. Para los niños, en cambio, la situación puede aparecer de una forma mucho más inesperada.
Por eso, necesitan tiempo, información y acompañamiento para comprender qué está ocurriendo.

¿Cómo afecta un divorcio a los niños?
No todos los niños responden de la misma manera ante una separación.
Influyen numerosos factores: su edad, personalidad, relación con sus padres, circunstancias familiares y, especialmente, la forma en la que los adultos gestionan la separación.
De hecho, no es únicamente el divorcio lo que determina cómo vivirá un niño este proceso. El nivel de conflicto entre los progenitores, la comunicación familiar y la estabilidad que se consiga mantener pueden tener un peso muy importante.
Una separación, si se gestiona adecuadamente, puede permitir que el niño vaya adaptándose progresivamente a su nueva realidad.
El objetivo no debería ser conseguir que “no note” que están ocurriendo cambios, sino ayudarle a comprenderlos.
1. Explicar lo que ocurre de forma adaptada a su edad
Los niños perciben mucho más de lo que los adultos pueden pensar.
Los niños suelen darse cuenta de que algo está cambiando en casa, incluso aunque nadie se lo explique directamente. Notan las nuevas rutinas, el ambiente y los cambios en la relación entre sus padres.
Intentar ocultar completamente la situación para protegerlos puede generar más incertidumbre.
La información debe adaptarse siempre a su edad y capacidad de comprensión, pero es conveniente transmitirles con claridad algunos mensajes fundamentales: sus padres van a seguir estando presentes, el divorcio no es responsabilidad suya y ambos continúan queriéndolos.
También es importante permitirles preguntar.
Puede que algunas dudas aparezcan inmediatamente y otras surjan semanas o meses después, cuando comiencen a experimentar los cambios en su día a día.
2. Evitar que los hijos formen parte del conflicto
Separarse como pareja no significa dejar de ejercer como padres.
Por ello, uno de los grandes retos consiste en diferenciar el conflicto de pareja de las decisiones relacionadas con los hijos.
Los reproches hacia el otro progenitor, utilizar al niño como mensajero o intentar que se posicione a favor de uno de los padres puede situarlo en una posición emocional especialmente difícil.
Siempre que las circunstancias lo permitan, conviene mantener una comunicación centrada en las necesidades del menor y recordar que el bienestar de los hijos continúa siendo una responsabilidad compartida.
3. Mantener unas pautas coherentes
Tras un divorcio pueden aparecer dos casas, nuevas rutinas y diferentes maneras de organizar la vida cotidiana.
No significa que todo tenga que funcionar exactamente igual en ambos hogares. Sin embargo, mantener unas normas básicas razonablemente coherentes puede aportar estabilidad.
Los horarios, los límites, las responsabilidades o las cuestiones relacionadas con el colegio deberían abordarse procurando que el niño perciba cierta continuidad.
La previsibilidad ayuda a disminuir la incertidumbre y facilita que pueda adaptarse al nuevo escenario familiar.
4. Escuchar también lo que no dicen
Los niños no siempre expresan directamente que algo les preocupa.
En ocasiones, sus emociones aparecen a través de cambios en su comportamiento.
Íñigo señala en la entrevista algunos indicadores a los que conviene prestar atención, como un cambio brusco de conducta, tendencia al aislamiento, tristeza, apatía, molestias físicas recurrentes o rechazo a acudir al colegio.
La aparición puntual de alguna de estas conductas no tiene por qué indicar necesariamente un problema psicológico. Los procesos de adaptación requieren tiempo.
Sin embargo, cuando los cambios son intensos, se mantienen o interfieren de forma importante en su vida cotidiana, puede resultar recomendable valorar la situación con un profesional.
5. No intentar compensar emocionalmente el divorcio
Después de una separación, algunos padres pueden sentirse culpables y tratar de compensarlo siendo más permisivos, haciendo más regalos o dejando de poner ciertos límites.
Sin embargo, los niños necesitan principalmente seguridad emocional, atención y estabilidad.
Mantener los límites adecuados también forma parte de esa seguridad.
Se puede ser comprensivo con el momento que están atravesando sin abandonar las normas y rutinas que forman parte de su educación.

La actitud de los padres es una parte fundamental del proceso
Una separación cambia la estructura de la familia, pero no tiene por qué impedir que los niños continúen creciendo en un entorno seguro y afectivamente estable.
Hablar con ellos, escuchar sus emociones, responder a sus preguntas, evitar involucrarlos en los conflictos y mantener unas referencias claras puede facilitar considerablemente su adaptación.
Como explica Íñigo Estaún en la entrevista de elDiario.es, los niños perciben la situación que están viviendo y necesitan respuestas que les permitan entenderla y elaborar sus propias estrategias de adaptación.
Desde Psicología y Bienestar consideramos especialmente importante acompañar estos procesos atendiendo tanto a las necesidades de los adultos como a las de los niños y adolescentes.
Puedes consultar la entrevista completa de Íñigo Estaún en elDiario.es para profundizar en cómo gestionar una separación cuando hay hijos y conocer todas sus recomendaciones.


